Un famoso autor fué
invitado una vez por un renombrado cirujano a contemplar una difícil operación
que iba a realizar.
Mientras el cirujano
llevaba a cabo los preparativos necesarios para la operación, parecía confiado,
pero un poco nervioso. Luego, emprendiendo el camino hacia el quirófano, se
detuvo un momento e inclinó la cabeza (mientras rezaba en su interior).
Más tarde durante la
operación, sus manos se veían sin nervios... se veían tranquilas...
Mucho tiempo después,
el autor expresó su sorpresa de que un cirujano rezase.
Dijo: Yo creía que un
cirujano confiaba en su propia capacidad.
¡¡ Un cirujano es
solamente un hombre !! fué la contestación del médico.
No
puede hacer milagros por sí mismo. Estoy seguro que la ciencia no podía haber avanzado
tanto, si no fuera por algo más fuerte que el solo hombre. Y después terminó el
cirujano diciendo: Me siento tan cerca de Dios cuando estoy operando, que no sé
dónde cesa mi habilidad y comienza la suya.
Quiero que sepan que no va a existir un amigo mas fiel que papa dios, de quien podremos temer si el esta con nosotros.

http://www.youtube.com/watch?v=m83lwIWlhwE

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